El suelo de la base de usuarios de PlayStation 3 tiembla ante cada producción que arrojaNaughty Dog, hoy indiscutiblemente la principal desarrolladora first party de Sony que lleva dando alegrías a sus consolas desde PSOne y aquella primera tetralogía de Crash Bandicoot. El estudio californiano, con otras creaciones independientes antes de formar parte de la familia PlayStation, se ha forjado desde entonces por su cuenta -y la que le permiten unos presupuestos por las nubes siempre concedidos- una reputación férrea que a buen seguro la multinacional japonesa no va a soltar. De este equipo han salido los tresUncharted que tan buenas recepciones han logrado, pero en 2009, tras el lanzamiento deUncharted 2: El Reino de los Ladrones, la cúpula del estudio tomó una decisión difícil: destinar a más de la mitad de la plantilla a la creación de una nueva y revolucionaria propiedad intelectual, una idea que se alejara en parte de los espectaculares viajes arqueológicos de Nathan Drake y se centrara en obsequiar al jugador tradicional (el que llamamos hardcore) con una mecánica de supervivencia, sigilo extremo y gestión de recursos escasos en un universo conocido pero hostil y devastado. Así nació The Last of Us, con un convencional interrogante como punto de partida de "what if..."
Y si la naturaleza reclama lo suyo. Y si fueras de las últimas personas de La Tierra. Y si tuvieras que matar para sobrevivir. El próximo 14 de junio los poseedores de PS3 tienen otra cita con la ejecución casi perfecta que caracteriza a Naughty Dog y sus carísimas producciones, siempre irresistibles. Ésta es su creación más ambiciosa en términos tecnológicos y de inventiva, también con algunos retrasos a sus espaldas en busca de la excelencia. Como infectados por un virus garante de calidad jugable y solidez técnica, los jugadores tradicionales no veíamos el día de que llegara este esperadísimo calmante, transmitido en una nueva vacuna, obra bajo el sello del estudio que cumple con todas las expectativas. No era poca la información al respecto, dosificada eso sí, pero que ya nos hacía prepararnos para una experiencia cinematográfica de supervivencia, tensión y acción armada contra un enemigo mutado y desastrosamente fuera de control, contra la cara más amarga y voraz del apocalipsis de la civilización. Naughty Dog se ha entregado al caos, se han atrevido nada menos que con el fin del mundo.
Si el humor, lo paradisíaco o colorido, y el tono desenfadado y normalmente algo hiperbolizado eran señas de identidad de la desarrolladora, The Last of Us rompe bastante con todo eso y se atreve con un estilo muy sobrio, visceral y crudo, una historia desagradable y realista donde los personajes son los engranajes que con sus giros e intereses permiten hacer funcionar semejante maquinaria narrativa y emocional, lejos del desparpajo de Jak & Daxter en busca de artilugios de los Precursores, o incluso de los chistes fáciles de Drake, Elena y Sully a través de los templos y a tiros contra los piratas. Obviamente, todo lo aprendido en el pasado tiene reflejo en esta odisea en las calles de algunas urbes estadounidenses. Hay elementos totalmente naughtydogianos que el seguidor conocerá al instante, empezando por las llamadas de atención con un golpe de percusión para que miremos un determinado punto, o la pasión por los entornos naturales y frondosos, una obsesión para este ahora ya enorme equipo de creativos e informáticos a partes iguales.
Más de tres años de desarrollo y varias puestas a punto de última hora, cientos de personas detrás del proyecto, y una amortización de la tecnología inigualada hasta la fecha en la plataforma. The Last of Us ha sido otra niña mimada de Sony y ha contado prácticamente con todo lo que sus padres han pedido para hacerla evolucionar y destacar, es uno de los títulos más caros de los últimos tiempos. Larguísimas sesiones de motion capture con actores reales para lograr una fluidez y naturalidad de animaciones de los personajes inusitada, apartado de audio a cargo de expertos en efectos sonoros de cine y BSO bajo la batuta del siempre característico Gustavo Santaolalla, agresivas campañas de márketing para venderlo como la gran exclusiva de PS3 desde que se enseñó en losPremios VGA 2011, una duración de juego bastante generosa... Este Blu-Ray -o descarga a través de PlayStation Network- bien vale lo que cuesta. Ahora bien, y atención,no gustará a todo el mundo.

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